miércoles, 27 de febrero de 2013

POR QUÉ YA NO HABLAMOS POR TELÉFONO?


Hace años, cuando no había móviles, y queríamos hablar con algún amigo, le llamábamos a casa y hablábamos con su padre, su madre, hermano/a antes de que te pasasen con la persona a quien llamabas. Eras poco menos que amigo de los padres de tus amigos porque terminabas hablando con ellos de cómo te iban los estudios, a tu familia, etc. Llegaron los móviles y esto desapareció. Ya sabíamos que al llamar sólo tu interlocutor cogería el teléfono (o no). Desaparecía el contacto con la familia de tus amigos. Hoy, es difícil conocer a los amigos de tus hijos porque sólo sabes su nombre en el mejor de los casos, con lo que no sabrás si es compañero de clase, dónde vive, etc. y eso quita información a los padres para poderse preocupar u ocupar de las amistades de sus hijos. De ahí el abismo que hoy día hay entre padres e hijos en cuanto a relaciones se trata si no existe una buena comunicación entre ellos.

Pero dándole otra vuelta de tuerca  a este argumento, vemos que hoy, ni siquiera se habla por teléfono. De eso se han dado cuenta las compañías de telecomunicaciones, que ofrecen llamadas ilimitadas a sus clientes porque saben que no las van a consumir. Hemos pasado a comunicarnos por escrito, incluso entre familiares directos. Ya no llamamos. Ya no hablamos. Sólo escribimos usando WhatsApp, Twitter, Facebook,  mails, etc.

Trasladando esto al mundo del trabajo, vemos que cualquier actividad que se realiza, todos la piden por escrito. Quien no oye a diario: “pónmelo en un mensaje y ya lo veo y te digo”. La actividad comercial se ha reducido a mensajes de texto por cualquiera de las aplicaciones que he comentado antes. Es más, no tenemos tiempo para hablar. Todos a nuestro alrededor se comunican con mensajes breves y directos y es la única  forma de llegar a más potenciales clientes. Si todos lo hacen, y yo no lo hago, el Mercado me “expulsa” automáticamente. El problema es que en estos mensajes tan breves difícilmente se puede explicar a qué es lo que te dedicas y qué ofreces al “Mundo”, y en un porcentaje elevadísimo nunca son leídos, a pesar de que es posible que lo que te ofrecen puede ser muy interesante al menos oírlo. Hemos pasado de no tener tiempo para hablar a ni siquiera tener tiempo para leer.

Todo va demasiado rápido y muchos quedarán en el camino. Pero no hay vuelta atrás.

miércoles, 13 de febrero de 2013

DE 75 MIL PARA ABAJO


En estos días hemos conocido el sueldo del Presidente del Gobierno, 75 mil euros brutos al año.  Aunque es una cifra importante, creo que es insuficiente para una persona que es responsable de  un país de 46 millones de habitantes, y que en su sueldo están los insultos que recibe de la mitad de la población, cuando su familia poco tiene que ver con la ira de los que les critican. Ojeando un poco en internet, encuentro que el alcalde de Barcelona cobra 110 mil, la alcaldesa de Madrid, 94 mil,  el de Córdoba, 66 mil, etc., etc.

No hay ninguna iniciativa popular, que recogiendo firmas sea capaz de proponer al Parlamento que legisle la materia de sueldos públicos de manera que ningún político ni gerente de empresas públicas gane más que el Presidente del Gobierno?

Hay un refrán que dice “Quien quiera desecar una charca no puede pretender contar con el beneplácito de las ranas”. Llevado al caso, no pretendamos que los políticos barajen la posibilidad de bajarse a si mismo sus sueldos!! Por eso es necesaria una consulta popular para que los ciudadanos, que somos los que lo estamos pasando realmente mal, exijamos a la clase política que gane un sueldo proporcional a sus responsabilidades y siempre por debajo de los 75 mil del Presidente del Gobierno.

Si se estableciesen escalas, empezaríamos por Comunidades Autónomas, seguidos de Diputaciones y de Ayuntamientos.  Entiendo que el Presidente de la Junta de Andalucía gane más que el Presidente de Cantabria, por ejemplo. También entendería que el Alcalde de L´Hospitalet gane más que el Alcalde de Salobreña, por ejemplo. También entenderé que el Presidente de la Diputación de Barcelona gane más que el de Soria, por ejemplo. Pero en cualquier caso, todos por debajo de 75 mil y en proporción a su responsabilidad, que podría marcarse por población representada. Escalar esto no es tan difícil, sólo hay que tener voluntad para hacerlo, y aquí entramos en la “charca con las ranas dentro”. Difícil solución si no es presionando desde fuera, los ciudadanos, para que tengan valor de coger “este toro por los cuernos”. Imagino que es mucho soñar!!