martes, 30 de abril de 2013

LA INDECENCIA DE GANAR 88 MILLONES DE EUROS


Hemos conocido la pensión que va a cobrar el Consejero Delegado de Banco Santander por la renuncia a su cargo después de problemas con la Justicia, ni siquiera por su jubilación natural por su edad. Cobrará 88 millones de euros. Mi mente no es capaz de visualizar esa cantidad de dinero, es desproporcionado, es obsceno, es inmoral,… Estoy de acuerdo que una cabeza privilegiada para una profesión concreta se le retribuya acorde con su valía y en función de que, gracias a su trabajo, haga a los dueños de la compañía ganar mucho dinero. No puedo estar más de acuerdo con este planteamiento, otra cosa sería equipararnos todos en la mediocridad, pero hasta un límite. El sueldo de estos directivos lleva un componente fijo y otro variable. Este último suponemos que es un porcentaje sobre los beneficios que la compañía logra, y parte de estos beneficios es gracias a la buena gestión de estos directivos. Con eso estoy de acuerdo, pero hasta un límite.

Muchas entidades bancarias, abusando de su posición de poder frente al ciudadanos de a pie, les impusieron en la compra de sus viviendas hipotecadas las cláusulas “suelo”, mediante la cual si el Euribor (o su índice de referencia) bajaba hasta un límite y seguía bajando, el banco se acogía a un suelo en esa bajada, de forma que si seguía bajando, el banco cobraría un mínimo de diferencial en la hipoteca concedida al ciudadano. Ha sido una trampa y una estafa porque el Banco ha jugado a “caballo ganador” abusando de su posición de poder y garantizándose siempre ganar, y mucho.

En este sentido, por qué en las retribuciones variables a estos grandes ejecutivos no se pone una cláusula “techo” a partir de la cual, aunque suba sin parar el beneficio de la compañía, su retribución no sobrepase una cifra que siendo merecida por sus habilidades en las riendas del negocio, no alcancen estas cifras inmorales?

Con 6,2 millones de parados, estas noticias no hacen otra cosa que aumentar la crispación social frente a este tipo de empresas y la antipatía de la sociedad hacia esta clase de profesionales por la inmoralidad  de estas cifras.

martes, 16 de abril de 2013

CUÁNTAS BURBUJAS QUEDAN POR ESTALLAR?


Hace unos años estalló la burbuja de las puntocom, luego la burbuja financiera unido a la burbuja del ladrillo. Esta última se ha llevado y se sigue llevando por delante a miles de familias. En todas ellas se da una característica común: la desproporción en el crecimiento de un sector, fuera de toda lógica. Acaso era normal que las acciones de Terra costasen 130 euros?  No, y miles de ahorradores se arruinaron por creerse expertos en Bolsa y la avaricia de querer hacer dinero fácil y rápido. Acaso era normal que un piso costase 300 mil euros? No, y miles de familias se arruinaron. La diferencia es que en este segundo caso se trataba de la mayor y más importante compra que un ciudadano puede hacer a lo largo de su vida. Detrás de este último estallido está unos de los grandes problemas del que España va a tardar mucho en recuperarse, aparte de la desgracia de las miles de familias que lo sufren en primera persona.

Salvando las distancias hay otros sectores que llevan años inflándose de forma desproporcionada. El Futbol es el primero. Es lógico que un señor, por pegar patadas a un balón gane 30 millones de euros al año? Si…, pero es que la publicidad que genera… si, si, pero dejará de generarla. Habrá un momento en el que los padres dirán basta a gastarse 70 euros en una simple camiseta de deportes, o a un aficionado a gastarse 100 euros en una entrada para ver 90 minutos de futbol, o a las marcas a desembolsar millonadas por una imagen concreta, sea Beckham o Ronaldo, por ejemplo.

Es otra burbuja los Restaurantes de diseño? Es lógico pagar por un cubierto en un restaurante 130-200 euros? Ya hay algún cocinero de éxito que se ha retirado a tiempo y se ha reciclado hacia otras actividades relacionadas con la preparación de alimentos, pero es desproporcionado gastarse en una comida esa cantidad de dinero con la excusa de “cocina de autor”, “nuevas sensaciones y texturas”, etc.

Otra burbuja, y relacionada con la anterior, el mercado de los combinados en bares-terrazas-… Es lógico pagar por un combinado de alcohol y refresco 10 euros? Ya se están reinventando en grandes ciudades con las “medias copas” a un precio más razonable, con lo que se han adelantado al estallido de esa burbuja tan superficial como es gastarse esa cantidad en una copa.

Otra burbuja (y ahora empieza la época). Las celebraciones de Primeras Comuniones (y en parecida proporción, bautizos). Es lógico organizar una “boda” en la celebración de una Primera Comunión de un hijo/a? Tienen unos padres que gastarse una cifra desproporcionada en este tipo de celebraciones por “el qué dirán”?

Para terminar, y a modo de anécdota, es lógico que un cerrajero cobre 400 euros por abrir una puerta? Es lógico pedir un préstamo para irse 5 días a una Romería?

Habrá muchas más, pero entre todas ellas no deberíamos plantearnos si gestionamos bien nuestros recursos? Usamos la cabeza para repartir nuestra renta de forma racional?... Imagino que al final el agua vuelve a su cauce, y en algunos casos, como en los primeros ejemplos, se llevan por delante a familias enteras.