lunes, 1 de diciembre de 2014

La soledad de las Redes Sociales

Es raro encontrar ya a alguna persona que no utilice alguna red social o alguna aplicación móvil para comunicarse con el resto del mundo. En una entrada anterior en este blog hacía referencia a la desaparición de las conversaciones telefónicas como consecuencia del uso de Whatsapp. Pasado un tiempo razonable me reitero en la afirmación: ya casi nadie habla por teléfono, ni siquiera con familiares. Todo lo expresamos por escrito. Y es una pena.
En esta ocasión quiero hacer la reflexión de lo que opino sobre las redes sociales. De forma gráfica sería como un pabellón de deportes inmenso, lleno de gente, donde se escucha un ruido ensordecedor porque todo el mundo habla a la vez y nadie escucha a nadie. Es una multitud de conversaciones entre uno y nadie. Cada usuario habla solo, pensando que todos le escuchan, y salvo excepciones, nadie te escucha. A nadie le interesa lo que dices y piensas. Cualquier usuario de estas redes piensa en su interior que está acompañado por mucha gente, y cada día se esfuerza en ampliar su círculo de “amistad”, como si realmente quien te sigue o te dice que le gustas realmente tuviese interés en conocerte. Es una lucha diaria por ampliar esa cifra. Y de qué sirve tener 5000 seguidores en Twitter si luego a la hora de la verdad no tienes con quien siquiera hablar?
En cuanto a una obligatoria presencia en las redes por parte de las empresas puedo entenderlo, pero me cuesta creer que esta presencia ayude a aumentar las ventas, ni siquiera a aumentar el conocimiento de su existencia. La única publicidad efectiva es la directa, y esa cuesta dinero. Si no fuese así, difícilmente usaríamos multitud de servicios que creemos gratuitos pero que gracias a la publicidad se financian (periódicos, televisiones, radios,…).

La única ventaja que veo a las redes sociales es que mantiene ocupada y entretenida a mucha gente que no tiene otra cosa que hacer, que por desgracia no tienen una ocupación laboral y que “matan” su tiempo delante de estas redes esperando que pase el día. A fin de cuentas, pensar es enfermizo, y estar ocupado aunque sea en esto, alivia la soledad.

miércoles, 15 de enero de 2014

El dilema de elegir entre veneno de abeja, de serpiente o la baba de caracol


Hoy mientras desayunaba oyendo la radio me ha surgido una duda que difícilmente puedo resolver. Oigo un anuncio en el que intentan venderme otra pócima de la eterna juventud, dejaré de tener patas de gallo, arrugas,  código de barras,… se trata de “veneno de abeja”. No!! No puede ser, pensaba que era  el “veneno de serpiente” lo que me haría parecer eternamente joven.

Se me atragantó la tostada cuando caí en la cuenta que tuve la tentación hace meses de comprar “baba de caracol”… Siempre son los mismos, un tal Ramiro entre otros, que es un fenómeno. Es más, tal como te vende la película, te hace pensar que eres estúpido si no compras el producto, y si no lo haces en media hora, doblemente estúpido. No es casualidad que siempre te ofrezcan esa media hora para que corras a comprar “veneno de abeja”,… porque si no, no te aprovechas del 2 por 1, del regalo ahuyenta roedores,  del aparatito para evitar la cal en las tuberías, de la gargantilla bañada en oro,…

Mientras te cuenta sus bondades, te dice que tienen un efecto “2”, en dos minutos ya notas sus efectos, y en dos horas ya empiezas a verle resultados. Increíble!! Creo que voy a comprar el veneno de la abeja, encima le voy a dar una capita de baba de caracol, y con el veneno de serpiente voy a hacer un chupito con el antical y me lo voy a beber, a ver si me cura una úlcera que tengo en el estómago. Espero en un par de días tener la piel de un adolescente, eso sí, sin acné… bueno, si me salen esos bonitos granitos, seguro que viene mi amigo Ramiro y me da otra pócima mágica. Igual me sorprende con "sudor de iguana".

martes, 30 de abril de 2013

LA INDECENCIA DE GANAR 88 MILLONES DE EUROS


Hemos conocido la pensión que va a cobrar el Consejero Delegado de Banco Santander por la renuncia a su cargo después de problemas con la Justicia, ni siquiera por su jubilación natural por su edad. Cobrará 88 millones de euros. Mi mente no es capaz de visualizar esa cantidad de dinero, es desproporcionado, es obsceno, es inmoral,… Estoy de acuerdo que una cabeza privilegiada para una profesión concreta se le retribuya acorde con su valía y en función de que, gracias a su trabajo, haga a los dueños de la compañía ganar mucho dinero. No puedo estar más de acuerdo con este planteamiento, otra cosa sería equipararnos todos en la mediocridad, pero hasta un límite. El sueldo de estos directivos lleva un componente fijo y otro variable. Este último suponemos que es un porcentaje sobre los beneficios que la compañía logra, y parte de estos beneficios es gracias a la buena gestión de estos directivos. Con eso estoy de acuerdo, pero hasta un límite.

Muchas entidades bancarias, abusando de su posición de poder frente al ciudadanos de a pie, les impusieron en la compra de sus viviendas hipotecadas las cláusulas “suelo”, mediante la cual si el Euribor (o su índice de referencia) bajaba hasta un límite y seguía bajando, el banco se acogía a un suelo en esa bajada, de forma que si seguía bajando, el banco cobraría un mínimo de diferencial en la hipoteca concedida al ciudadano. Ha sido una trampa y una estafa porque el Banco ha jugado a “caballo ganador” abusando de su posición de poder y garantizándose siempre ganar, y mucho.

En este sentido, por qué en las retribuciones variables a estos grandes ejecutivos no se pone una cláusula “techo” a partir de la cual, aunque suba sin parar el beneficio de la compañía, su retribución no sobrepase una cifra que siendo merecida por sus habilidades en las riendas del negocio, no alcancen estas cifras inmorales?

Con 6,2 millones de parados, estas noticias no hacen otra cosa que aumentar la crispación social frente a este tipo de empresas y la antipatía de la sociedad hacia esta clase de profesionales por la inmoralidad  de estas cifras.

martes, 16 de abril de 2013

CUÁNTAS BURBUJAS QUEDAN POR ESTALLAR?


Hace unos años estalló la burbuja de las puntocom, luego la burbuja financiera unido a la burbuja del ladrillo. Esta última se ha llevado y se sigue llevando por delante a miles de familias. En todas ellas se da una característica común: la desproporción en el crecimiento de un sector, fuera de toda lógica. Acaso era normal que las acciones de Terra costasen 130 euros?  No, y miles de ahorradores se arruinaron por creerse expertos en Bolsa y la avaricia de querer hacer dinero fácil y rápido. Acaso era normal que un piso costase 300 mil euros? No, y miles de familias se arruinaron. La diferencia es que en este segundo caso se trataba de la mayor y más importante compra que un ciudadano puede hacer a lo largo de su vida. Detrás de este último estallido está unos de los grandes problemas del que España va a tardar mucho en recuperarse, aparte de la desgracia de las miles de familias que lo sufren en primera persona.

Salvando las distancias hay otros sectores que llevan años inflándose de forma desproporcionada. El Futbol es el primero. Es lógico que un señor, por pegar patadas a un balón gane 30 millones de euros al año? Si…, pero es que la publicidad que genera… si, si, pero dejará de generarla. Habrá un momento en el que los padres dirán basta a gastarse 70 euros en una simple camiseta de deportes, o a un aficionado a gastarse 100 euros en una entrada para ver 90 minutos de futbol, o a las marcas a desembolsar millonadas por una imagen concreta, sea Beckham o Ronaldo, por ejemplo.

Es otra burbuja los Restaurantes de diseño? Es lógico pagar por un cubierto en un restaurante 130-200 euros? Ya hay algún cocinero de éxito que se ha retirado a tiempo y se ha reciclado hacia otras actividades relacionadas con la preparación de alimentos, pero es desproporcionado gastarse en una comida esa cantidad de dinero con la excusa de “cocina de autor”, “nuevas sensaciones y texturas”, etc.

Otra burbuja, y relacionada con la anterior, el mercado de los combinados en bares-terrazas-… Es lógico pagar por un combinado de alcohol y refresco 10 euros? Ya se están reinventando en grandes ciudades con las “medias copas” a un precio más razonable, con lo que se han adelantado al estallido de esa burbuja tan superficial como es gastarse esa cantidad en una copa.

Otra burbuja (y ahora empieza la época). Las celebraciones de Primeras Comuniones (y en parecida proporción, bautizos). Es lógico organizar una “boda” en la celebración de una Primera Comunión de un hijo/a? Tienen unos padres que gastarse una cifra desproporcionada en este tipo de celebraciones por “el qué dirán”?

Para terminar, y a modo de anécdota, es lógico que un cerrajero cobre 400 euros por abrir una puerta? Es lógico pedir un préstamo para irse 5 días a una Romería?

Habrá muchas más, pero entre todas ellas no deberíamos plantearnos si gestionamos bien nuestros recursos? Usamos la cabeza para repartir nuestra renta de forma racional?... Imagino que al final el agua vuelve a su cauce, y en algunos casos, como en los primeros ejemplos, se llevan por delante a familias enteras.

lunes, 25 de marzo de 2013

NO TODA LA CULPA LA TIENE EL BANCO


Me gustaría hacer una reflexión de un tema muy actual en estos últimos meses: los desahucios y daciones en pago de viviendas de familias con gravísimos problemas económicos.  Trataré de explicarlo con un ejemplo.

 Imaginamos que hace unos años, el dueño de un solar muy bien situado de cualquier ciudad española, vende su parcela a un Promotor de viviendas por un importe de 3 millones de euros. Precio nada descabellado hace no muchos años. En esa parcela han proyectado construir un bloque de 50 pisos de 90 metros cuadrados, con trastero y plaza de aparcamiento. Bien situado y con  preciosas vistas  a la Sierra. Ya nos encontramos que cada piso va a pagar 60.000 euros sólo de suelo (3 millones entre 50 pisos)
El constructor construye por 100.000 euros por piso, y le mete un margen de 50.000 euros.

Al promotor le llega un coste de 150.000 euros de construcción y 60.000 euros de coste de suelo repercutido por vivienda. Le mete sus 30.000 euros por vivienda de beneficio.

La vivienda le llega al comprador por un valor de 240.000 euros. No menciono los impuestos y gastos de Registro, etc. para hacer el ejemplo más sencillo y con números redondos.
El banco, junto con el promotor y el comprador realizan la operación. A su vez, como estamos en una época de bonanza y nos creemos ricos, el director del banco nos dice que nos dan, no sólo los 240.000 del coste del piso, sino otros 60.000 euros para amueblarlo, cambiar de coche, etc. Con una hipoteca a 35 años al 3% en ese momento.

Dónde se equivoca el Banco? En ofrecer una hipoteca a 35 años a una pareja de jóvenes con 30 años e hipotecarlos hasta la tercera edad? En engordar la cuantía en 60.000 euros? En dar toda esta cantidad (300.000 euros) a una joven pareja en la que los dos trabajan y ganan 3.000 euros/mes en ese momento?
Me olvido en toda la exposición de hablar de sobres en “B” que se produce en todas las transacciones de esta historia y que hacen que todo lo escriturado sea inferior y se paguen menos impuestos, etc.,etc. y que dueño del suelo, constructor, promotor… todos se llevan dinero negro a sus casas.

Ahora llega todo el galimatías de desahucios, las parejas se quedan sin trabajo, no tienen ingresos para hacer frente a la hipoteca de 300.000 euros y reclaman al banco que no les echen de la vivienda  y en todo caso, que acepten la dación en pago.
Qué ha ganado el Banco hasta ahora? Tener  la esperanza de tener dos clientes durante 35 años, cobrar unos intereses por haber dejado esta importante cantidad de dinero. Han abusado en algunas cláusulas (suelo)? Ok, lo acepto y es reprobable. Pero mi pregunta es: Dónde están los 60.000 euros que se embolsó el dueño del suelo, dónde están los 50.000 euros que se ganó el constructor, dónde los 30.000 euros que ganó el promotor?... Todo esto lo ha disipado el tiempo y no tiene rastro para seguirle, ni nadie se lo pregunta.” La culpa es del  Banco", piensa todo el mundo.

Hoy el piso no vale 300.000 euros, ni por asomo.  Al Banco le llegó esta cifra y se limitó a dividirla en el tiempo mediante una hipoteca a 35 años. Es culpable de toda la desmesurada cifra de coste de la vivienda? Lo es sólo en haber engatusado a la pareja para pedir 60.000 euros más y hacerlos creer que eran ricos? Es abusiva la cláusula suelo? Por supuesto que si…. Pero no toda la culpa la tiene el Banco.
En resumen, el dueño del suelo, por la avaricia. El Constructor, por la avaricia. El Promotor, por la avaricia. El Banco por ser un “encantador de serpientes” y por la avaricia,… y la joven pareja, por la ingenuidad de haber comprado una casa por esta cantidad desorbitada.

miércoles, 27 de febrero de 2013

POR QUÉ YA NO HABLAMOS POR TELÉFONO?


Hace años, cuando no había móviles, y queríamos hablar con algún amigo, le llamábamos a casa y hablábamos con su padre, su madre, hermano/a antes de que te pasasen con la persona a quien llamabas. Eras poco menos que amigo de los padres de tus amigos porque terminabas hablando con ellos de cómo te iban los estudios, a tu familia, etc. Llegaron los móviles y esto desapareció. Ya sabíamos que al llamar sólo tu interlocutor cogería el teléfono (o no). Desaparecía el contacto con la familia de tus amigos. Hoy, es difícil conocer a los amigos de tus hijos porque sólo sabes su nombre en el mejor de los casos, con lo que no sabrás si es compañero de clase, dónde vive, etc. y eso quita información a los padres para poderse preocupar u ocupar de las amistades de sus hijos. De ahí el abismo que hoy día hay entre padres e hijos en cuanto a relaciones se trata si no existe una buena comunicación entre ellos.

Pero dándole otra vuelta de tuerca  a este argumento, vemos que hoy, ni siquiera se habla por teléfono. De eso se han dado cuenta las compañías de telecomunicaciones, que ofrecen llamadas ilimitadas a sus clientes porque saben que no las van a consumir. Hemos pasado a comunicarnos por escrito, incluso entre familiares directos. Ya no llamamos. Ya no hablamos. Sólo escribimos usando WhatsApp, Twitter, Facebook,  mails, etc.

Trasladando esto al mundo del trabajo, vemos que cualquier actividad que se realiza, todos la piden por escrito. Quien no oye a diario: “pónmelo en un mensaje y ya lo veo y te digo”. La actividad comercial se ha reducido a mensajes de texto por cualquiera de las aplicaciones que he comentado antes. Es más, no tenemos tiempo para hablar. Todos a nuestro alrededor se comunican con mensajes breves y directos y es la única  forma de llegar a más potenciales clientes. Si todos lo hacen, y yo no lo hago, el Mercado me “expulsa” automáticamente. El problema es que en estos mensajes tan breves difícilmente se puede explicar a qué es lo que te dedicas y qué ofreces al “Mundo”, y en un porcentaje elevadísimo nunca son leídos, a pesar de que es posible que lo que te ofrecen puede ser muy interesante al menos oírlo. Hemos pasado de no tener tiempo para hablar a ni siquiera tener tiempo para leer.

Todo va demasiado rápido y muchos quedarán en el camino. Pero no hay vuelta atrás.

miércoles, 13 de febrero de 2013

DE 75 MIL PARA ABAJO


En estos días hemos conocido el sueldo del Presidente del Gobierno, 75 mil euros brutos al año.  Aunque es una cifra importante, creo que es insuficiente para una persona que es responsable de  un país de 46 millones de habitantes, y que en su sueldo están los insultos que recibe de la mitad de la población, cuando su familia poco tiene que ver con la ira de los que les critican. Ojeando un poco en internet, encuentro que el alcalde de Barcelona cobra 110 mil, la alcaldesa de Madrid, 94 mil,  el de Córdoba, 66 mil, etc., etc.

No hay ninguna iniciativa popular, que recogiendo firmas sea capaz de proponer al Parlamento que legisle la materia de sueldos públicos de manera que ningún político ni gerente de empresas públicas gane más que el Presidente del Gobierno?

Hay un refrán que dice “Quien quiera desecar una charca no puede pretender contar con el beneplácito de las ranas”. Llevado al caso, no pretendamos que los políticos barajen la posibilidad de bajarse a si mismo sus sueldos!! Por eso es necesaria una consulta popular para que los ciudadanos, que somos los que lo estamos pasando realmente mal, exijamos a la clase política que gane un sueldo proporcional a sus responsabilidades y siempre por debajo de los 75 mil del Presidente del Gobierno.

Si se estableciesen escalas, empezaríamos por Comunidades Autónomas, seguidos de Diputaciones y de Ayuntamientos.  Entiendo que el Presidente de la Junta de Andalucía gane más que el Presidente de Cantabria, por ejemplo. También entendería que el Alcalde de L´Hospitalet gane más que el Alcalde de Salobreña, por ejemplo. También entenderé que el Presidente de la Diputación de Barcelona gane más que el de Soria, por ejemplo. Pero en cualquier caso, todos por debajo de 75 mil y en proporción a su responsabilidad, que podría marcarse por población representada. Escalar esto no es tan difícil, sólo hay que tener voluntad para hacerlo, y aquí entramos en la “charca con las ranas dentro”. Difícil solución si no es presionando desde fuera, los ciudadanos, para que tengan valor de coger “este toro por los cuernos”. Imagino que es mucho soñar!!

miércoles, 16 de enero de 2013

Por qué desconfiamos de la gratuidad y de las gangas?


Está claro, nadie da duros a cuatro pesetas.  Todos los días nos invaden con ofertas muy variopintas en tiendas y en internet. Creemos que compramos chollos en cualquier momento porque nos hacen creer que lo que nos ofrecen con un periodo de caducidad, normalmente muy corto, a veces incluso horas, nos lo están prácticamente regalando. Y corremos como gacelas para no perder la oportunidad. Luego observamos que la oferta te la vuelven a proponer en varios días, con lo que al final después de comprar te das cuenta que no eras un lince por haber aprovechado esa “oportunidad” y que además el precio no era tan barato. Cómo entender que te hagan un descuento en una prenda, por ejemplo, del 70%? Si llevamos este caso a analizar vemos que si una chaqueta costaba 100 € en una tienda y te descuentan el 70%, pagarás por ella 30 €. El comercio que te lo está vendiendo por 30 no creo que venda en pérdidas, con lo que esa prenda la habrá comprado  por, por ejemplo, 20 €, con lo que le sigue ganando entre 4-5 € a la prenda (resto, 6 euros lo metemos en gastos de tener abierto el negocio). Entonces si le costó 20€ y en condiciones normales fuera de rebajas lo vende a 100€, le ha metido un 500% de margen. Es eso lógico? Es proporcionado? Realmente lo que compramos vale lo que cuesta?  Al final te das cuenta que las rebajas te enseñan cómo te engañan el resto del año y pone encima de la mesa la avaricia del vendedor.

jueves, 8 de noviembre de 2012

Productividad vs Redes Sociales


Hoy rula por Whatsapp un chiste en el que un paciente en el diván de un psiquiatra le comenta:  “Doctor!!! No levanto la cabeza, me río sólo, no hablo con la gente, me hablan y no pongo atención…parezco idiota…¿qué tengo doctor?” A lo que el doctor, oyéndole mientras está pendiente de  su teléfono le responde: “Tienes un Iphone”.
Cuantas horas perdemos al día en las redes sociales viendo cosas, leyendo mensajes, husmeando lo que se cuece,… en vez de estar trabajando en nuestras cosas? Es cierto que las redes sociales (twitter, facebook, linkedin,…) se han convertido en una estupendas herramientas de conocimiento y quien no está subido a este barco, está fuera de juego. Pero una cosa es estar en las redes sociales y otra muy distinta es el abandono de nuestras obligaciones. Veo los tweets de algunos usuarios y llevan 20-30 mil!! Qué barbaridad!
Hablamos de productividad en el trabajo, que España la tiene bajísima, y le echamos la culpa a la baja inversión en I+D, a nuestro obsoleto sistema educativo, a nuestro sistema productivo, a nuestra legislación laboral, a nuestras interminables jornadas de trabajo,… pero nos hemos parado a pensar y mirarnos el ombligo? Cuántos de nosotros seríamos capaz de producir más en nuestros trabajos si supiésemos diferenciar los tiempos de ocio de los de trabajo? Cuantificar esto no sería difícil. Basta con ver cuantos minutos-horas- nos pegamos delante del ordenador-smartphone-y cuanto produciríamos en ese tiempo en nuestro puesto de trabajo.
Con casi 6 millones de parados, como no nos pongamos las pilas y nos pongamos a trabajar, este barco se hunde (que ya se está hundiendo) y nosotros dentro.

lunes, 29 de octubre de 2012

LA FIESTA HA ACABADO.

No nos levantamos ningún día sin escuchar Crisis por todos sitios, radio, prensa, tv… Muchos, como es mi caso, hemos pasado por grandes empresas, con personal operativo, puestos intermedios o directivos. La falta de confianza ha hecho que el consumo privado haya menguado las ventas hasta cifras inimaginables. Todos consumimos menos, el ocio se ha minimizado, la compra de bienes de equipo se ha estancado  y en definitiva se ha perdido la “alegría” de comprar que teníamos hace no muchos años. Vivíamos en un mundo perfecto, teníamos buenos coches, comíamos en restaurantes con mucha frecuencia, viajábamos al extranjero, etc., etc. pero todo era una mentira. Recuerdo en mis años de estudios cómo se ponía de ejemplo a la sociedad norteamericana como ejemplo de cómo consumir y vivir por encima de sus ingresos. Se trataba de una sociedad endeudada de forma continuada. Aquí lo copiamos y empezamos a consumir si control. Y de aquellos polvos, estos lodos.  La recaudación de todo nuestro consumo, cotizaciones sociales  e impuestos de sociedades daba para todo, incluido el mantenimiento del Estado de Bienestar: sanidad gratuita y universal, educación gratuita y universal. Barra libre para todo y para todos. Efecto llamada a países del norte de Africa, Hispanoamérica y países satélites de la antigua URSS.  Ahora somos nosotros los que nos vamos, y lamentablemente los españoles que se van, muchos son universitarios, que los hemos formado y pagado aquí para que al final lo “aprovechen” otros países. Es desolador.

Cuantos adolescentes con menos de 18 años encontraron trabajo en la construcción cobrando lo que yo nunca he ganado como economista? La fiesta se ha acabado. Todos somos más pobres, mucho más pobres. Es triste pensar que los que nacimos en los años 60-70 hemos vivido mejor  que nuestros padres, gracias a sus esfuerzos, y que ahora nosotros no somos capaces de dejarles a nuestros hijos lo que sí recibimos de aquellos.

Aún así, todos los días hay que tirase a la calle e intentar una salida a todo esto. Lo que tengo muy claro es que a tu puerta nadie llamará para darte un puesto de trabajo. Hay que salir con la cabeza bien alta y repetirse una y otra vez: “esta partida la tengo que ganar, si o si!”

jueves, 9 de febrero de 2012

Artículo de Gorka Garmendia, Creativo y Consultor de Marketing Directo / Interactivo de Gorkagarmendia & asociados y profesor de ICEMD

Cuando se es niño en Internet te lo crees todo. En tu primer año de cole ya empiezas a ver cosas que no cuadran. Para cuando te empiezan a salir granos en la frente ya has descubierto un buen puñado de mentiras.

Algún día alcanzaremos la edad adulta en temas digitales y tendremos más, pero aquí están las que hacen más daño y que he recopilado hasta hoy:

1. “Con Internet puedes vender a 2.000 millones de clientes”
2. “El tráfico lo es todo”
3. “Con el Pay-per-click (PPC) sólo pagas por clic”
4. “La clave es tener una base de datos bien grande”
5. “La gente no hace scroll”
6. “Todo debe estar a 3 clics”
7. “Si trabajas duro, triunfas seguro en Internet”
8. “El banner ha muerto”
9. “La redes sociales son un nuevo paradigma”



1. “Con Internet puedes vender a 2.000 millones de clientes”

Una vez tuve un profesor en la asignatura de creación de empresas que me dio un buen sopapo (figurado, claro).

Cuando le presenté el proyecto de nueva empresa, en el apartado de previsión de ventas puse algo como “sólo con que un 1 por mil del público objetivo compre ya tenemos cientos de clientes”. Me vino a decir que si hacía así mis previsiones de ventas mejor me presentase a oposiciones.

Con Internet nos hacen caer en esa misma trampa: nos dicen que Internet es un paraíso para los que se quieren hacerse ricos rápidamente, que está chupado, y nos ponen números para darle credibilidad: como lo de acceso a 2.000 millones de clientes en 24 horas.

Lo que no te dicen es, por ejemplo, que igual que es fácil para ti montar una tienda en Internet lo es también para aquellos de los 2.000 millones que tengan hambre de riquezas.

Internet ha bajado las barreras de entrada en casi todas los negocios…pero para todos. Todos podemos montar sitios web de un día para otro y acceder a clientes a miles de kilómetros desde un garaje. Pero al mismo tiempo tendremos que hacer frente a una competencia brutal.

Antes teníamos tres o cuatro tiendas en la misma calle que vendían lo mismo que nosotros. Ahora todas las tiendas de todas las calles de Internet son competidores potenciales.

A pesar de todo, sigo prefiriendo montar una empresa en Internet antes que en cualquier otro sitio. Pero sabiendo con lo que me voy a encontrar.

En definitiva, con Internet puedes vender a 2.000 millones… si eres el mejor.

2. “El tráfico lo es todo”

Lo que necesitas es llenar de clics el sitio web. Toneladas de clics. Eso nos decían.

Equivale a tener la tienda llena de gente. Es mejor que verla vacía. A no ser que esté llena de mirones.

La verdadera fórmula del éxito en Internet es: tráfico + conversiones. Él trafico hay que convertirlo en algo que sea “negocio”. Ya sean solicitudes de presupuestos, pedidos en firme o suscriptores de la newsletter.

Lo difícil no es conseguir tráfico, lo puedes comprar de mil formas). Lo difícil es transformar el sitio web en un máquina de convertir clics en €€€. Ahí es donde estará cada vez más el reto.

En definitiva, el tráfico es sólo la mitad de la película.

3. “Con el Pay-per-click (PPC) sólo pagas por clic”

El que se inventó lo del PPC era un genio… del marketing. Nos hizo creer que ahora ya no teníamos que pagar simplemente por poner el anuncio y que sólo si iba bien tendríamos un coste.

Imagínate diciéndole al del periódico en papel: “me vas a poner el anuncio a toda página pero sólo te pagaré si funciona, y olvídate de los 6.000€ que dices que vale el espacio porque te voy a dar 1€ por cada lector, ¡a ver si te pones al día dinosaurio!”.

Con el CPC (coste por clic) pasamos de pagar por espacio a pagar por interés del que visita o lee en ese espacio. Antes, con el clásico CPM (coste por mil impresiones), pagábamos simplemente por el hecho de existir, por tener el anuncio “impreso” en algún sitio. Si el anuncio era malo, el periódico cobraba 6.000€. Si el anuncio era bueno, también. Pero para el anunciante no era lo mismo. El PPC reducía el riesgo y se lo pasaba en gran parte al soporte.

El sistema PPC, como sabes, creó una industria nueva. Google AdWords llegó poco después. Lo copió, lo mejoró y se levantó un día como la empresa con más cash en el banco.

Y sin embargo, en esencia, ¡no ha cambiado nada!

Aunque no sea evidente, sigues pagando por espacio alquilado. Sigues pagando por ocupar un sitio en la página del portal, blog o diario digital. Sigues pagando por el privilegio de aparecer en Google cuando alguien busca con tus keywords.

Aunque te cobren por PPC, en realidad estás pagando el CPM de toda la vida.

Es cierto que ya no tienes que adelantar los 6.000€ sólo por existir en los medios, pero date cuenta de una cosa: si tu anuncio en AdWords no funciona, es decir, no lo clica nadie, en cuestión de horas AdWords te exigirá que subas la apuesta (el coste por clic máximo que estás dispuesto a pagar).

Si ese anuncio sigue sin funcionar, con pocos o ningún clic, AdWords te volverá a pedir más dinerito por clic. Así sucesivamente hasta que no aceptes más la invitación. En ese momento tu anuncio dejará de existir.

¿Qué hay detrás de este comportamiento “avaricioso” de AdWords? Que él tiene un espacio muy valioso (las impresiones) que rentabilizar y no puede perder el tiempo (mejor dicho, el espacio) con anuncios que no tienen clics. Google vive de los clics. Si no le das clics, él no te da espacio, visibilidad, impresiones.

Google AdWords intenta equilibrar una baja tasa de clic con un mayor coste por clic. O bien subes costes o bien te saca del juego y pone a otro que le da más clics por píxel cuadrado.

Es decir, el PPC sólo es como nos disfrazan el CPM. El concepto CPM sigue y seguirá como el regulador del mercado de la publicidad. El precio en el que se juntan anunciante y soporte. Como suele ocurrir, los fundamentales no cambian.

En definitiva, con el pay per click te cobran por clic pero pagas por impresiones.

4. “La clave es tener una base de datos bien grande”

Sin duda la base de datos es el activo más valioso de tu empresa. Sin gente que pague las facturas no hay empresa.

Pero el hecho de tener una gran lista de emails no te garantiza nada. Si no, los spammers serían los más ricos del Planeta.

La riqueza de una base de datos está además en la relación entre esos datos y tu empresa. En la confianza, en la receptividad, en las ganas que tengan esas personas de oír lo que tienes que proponerles.

Dicho de otra manera: si tienes un millón de direcciones, que son tuyas, que te han costado un dineral, y cuando les envías un email lo ignoran porque nunca les ofreces nada interesante, entonces no tienes nada.

En cambio, si tienes una bases de datos amplia, mimada, alimentada, con gente esperando que les envíes el nuevo email, con ganas de seguir haciendo negocios contigo, quejándose porque les envías poco, entonces tienes una mina de oro.

En definitiva, la clave es tener una base de datos bien grande con una tasa de apertura bien grande y un CTR bien grande.

5. “La gente no hace scroll”

Según este mito la gente es perezosa y no mira más que lo que cabe en la pantalla de su ordenador. Lo primero es cierto, lo segundo no.

La gente hace scroll down (ir debajo de la zona visible) hasta la planta -4 del parking… si tiene una buena razón para hacerlo.

No hace falta que me creas, haz un test de página web corta contra larga y lo podrás ver por ti mismo. En el 90% de los tests que he visto o creado, gana la larga.

Mucho cuidado con la moda de las “squeeze pages” (páginas exprimidas) que afortunadamente ya no están tan de moda. Diseñar una landing page con la idea de que quepa en la pantalla del ordenador es una buena idea. Pero si para mejorar la conversión web necesitas más espacio, no pasa nada, añade contenido. Si es bueno, tu cliente te seguirá.

Este mito es equiparable al antiguo que existía con los mailings: “la gente no lee”. No leerán una carta aburrida, pretenciosa o vacía. Pero sí las 1.000 páginas de “Los Pilares de la Tierra”. El reto está en enganchar y no soltar hasta el final.

En definitiva, la gente hace scroll, lee y rellena formularios extensos… si le das un buen motivo para hacerlo.

6. “Todo debe estar a 3 clics”

Según esto cualquier cosa que busque un usuario en tu sitio web debe encontrarlo en 3 ó menos clics.

Esta vieja leyenda de la usabilidad web ya no se la cree tanta gente pero sigue corriendo por ahí.

Tiene su origen en la necesidad que tenemos los humanos de parametrizar las cosas, de saber cuál es el CTR aceptable de un banner, cuántos emails enviar al mes o el número máximo de máximo de un curriculum.

Desafortunadamente para todos (y afortunadamente para los consultores) esas medidas de excelencia no existen. Todo lo que se puede decir es un lacónico “depende”.

Lo de los “3 clics” es un bonito número pero puede ser demasiado en muchos casos. En otros puedes tener un embudo de conversión con 8 clics y aún así ser el número óptimo. La medida correcta es la que descubras que te funciona mejor.

Lo que sí parce cierto es que cada clic extra que añadas puede quitarte clientes, de ahí que poner todo en una única página larga (long landing page) con sólo 1 clic pueda ser una buena idea… o no.

Depende.

En definitiva, 1 ó 12 clics, todo depende de la capacidad que tengas de atrapar la atención del usuario.

7. “Si trabajas duro, triunfas seguro en Internet”

He visto demasiado casos de emprendedores estrellarse en Internet. No por falta de ganas, ilusión o motivación.

Me duele verlo, porque soy fan de ellos y me gustaría poder evitarles el chasco. Si supiera cómo.

Emprendedores que se dejan la piel en semanas de 80 horas, sacrificando familia, vacaciones y caprichos, empapados de manuales, whitepapers, cursos y foros. Saben 100 veces más que la mayoría sobre Internet. Pero no acaban de acertar.

En ocasiones creo que es por confundir cantidad con calidad. Según Perry Marshall la capacidad más importante para 2012 no será la de trabajar sino la capacidad de discernir qué trabajo hay que realizar y cuál no.

Es el discernimiento, el saber qué tareas debes hacer tú (las de 100€/hora) y qué tareas tienes que subcontratar (10€/hora), a quién tienes que hacer caso y a quién no, qué técnica es la primera que tienes que dominar y cuáles son secundarias… tatuarte en la frente el principio 80/20.

En definitiva, trabajo duro y enfocado es la receta del éxito.

8. “El banner ha muerto”

Este tipo de mentiras se pueden aplicar a casi todo: “el emailing ha muerto”, “la web 1.0 ha muerto”, “el telemarketing ha muerto” e incluso: “las redes sociales han muerto”.

Hay un afán por acabar con las cosas y dar así más importancia a lo nuevo. Quien entierra una herramienta suele ser porque A ÉL ya no le funciona.

Nada muere. Sólo ocupa el lugar que le toca. Todos los medios son capaces de generar algo. Sólo hay que encontrar la forma de compensar el coste con el ingreso.

Cuando algo es nuevo, los pioneros pueden sacarle jugo rápidamente casi sin esfuerzo. Luego evoluciona, la edad dorada queda atrás (por ejemplo, Google AdWords en los años 2003-2006) y se convierte en algo cada vez más competitivo y duro. Pero no desaparece. Será más o menos rentable, más o menos difícil, pero no muere.

En definitiva, el banner no ha muerto. Simplemente, ya no es lo que era.

9. “La redes sociales son un nuevo paradigma”

Hay quien afirma que las redes sociales son otra cosa, que no se pueden medir con las métricas de toda la vida, que hay que refundarlo todo, que ahora lo que importa con las conversaciones, los fans y los tuits.

Los responsables de Internet que tienen que dar cuenta de lo que gastan hace tiempo que saben que las redes sociales son como cualquier otro medio y no una nueva entelequia a salvo del implacable ROI.

Por lo tanto, se les trata sin privilegios: si producen más de lo que consumen fantástico, forman parte del mix de medios. Si no son capaces de justificar el esfuerzo, fuera distracciones.

No me voy a extender con esto ya que lo comentamos hace unos meses en “Redes Sociales: Game Over”.

En definitiva, las redes sociales tienen que rendir cuentas a final de mes, como todo el mundo.

jueves, 2 de febrero de 2012

ESPAÑA: Fondo Norte, Fondo Sur.

Vivo en un país donde toda la política gira entre dos bandos opuestos, como en los campos de futbol, cuando los seguidores de un equipo insultan a los otros por el mero hecho de ser eso, los otros. Que gana uno, pues deshago lo que hizo el anterior, que gana el otro, pues lo mismo, sin pensar en las consecuencias de tanto cambio. Qué bueno el refrán "de aquellos polvos, estos lodos". Nuestro "lodos" son los miles y miles de jóvenes que no son capaces de encontrar trabajo. Han sido educados por distintos adoctrinamientos, que si el del PP que si el del PSOE y compañía...y ahí están!! Generaciones perdidas, familias que no se forman porque ningún jóven tiene medios para crear una familia y tener hijos. Esto lleva a la pirámide poblacional ha invertirse a una velocidad de vértigo. Es insostenible. Millones de parados. Millones de pensionistas. Y no tantos millones de cotizantes. Esto no es ideología ni de aquí ni de allí. Son matemáticas. Y esta situación es insostenible. En otras épocas esto se solucionaba con guerras o con "epidemias", en el primer caso, el hombre atacaba al de enfrente para comer, y en el segundo, la naturaleza pegaba una criba con la "selección natural" de las especies. Ahora no atacamos al de enfrente porque estamos medianemente civilizados, y en segundo lugar, tenemos unos maravillosos científicos que curan cualquier epidemia...gracias a Dios. Otro día habalré de la "productividad"en nuestros puestos de trabajo...hay tela que cortar!!!

martes, 20 de septiembre de 2011

Bienvenidos al mundo de las pequeñas empresas

Me gustaría compartir con ustedes una información bastante interesante.

CONSEJOS PARA AFRONTAR LA CRISIS  (http://empresa.euroresidentes.com/2007/10/consejos-para-afrontar-las-crisis.html)

¿Tiene un pequeña empresa y quizás tiene que afrontar un período de crisis? Vamos a darle cinco sencillos consejos para afrontar las crisis en las empresas.

Cinco consejos para abordar una crisis en la empresa

1. Analizar la coyuntura y los hechos que le afectan a los primeros indicios. Analice fríamente la información sobre la coyuntura y hechos que le atectan. Hágalo cuando se presenten los primeros indicios de crisis. Opte por la información más seria y rigurosa que estén disponibles. Por ejemplo: encarecimiento de los créditos, disminución de las compras, pérdida de un gran cliente, incremento de la comptencia, etc. etc.
2. Identificar el peor escenario posible. Tome en consideración el peor escenario posible en el periodo temporal en el que se presumiblemente se prologue la crisis. No se autoengañe, quizás las cosas puedan ir a peor y es mejor afrontarlas cuando todavía tiene más margen de maniobra. Establezca un diagnóstico lo más rápidamente posible. Sobre la base del mismo diseñe un plan detallado de actuación y esté preparado para abordar las situaciones más críticas.
3. Reaccionar a tiempo. Tomar las decisiones correctas a tiempo es clave. Si es consciente de que las cosas pueden ir a peor, tenga preparado el plan y aplíquelo. Blínde a su empresa a tiempo. Disminuya su endeudamiento, venda activos valiosos antes de que la crisis o su margen de maniobra en tiempo disminuya el valor de dichos activos. Y reduzca costes anticipadamente.
4. Ajustes necesarios. Si ha determinado a tiempo el alcance que puede tener la crisis haga los ajustes necesarios. Valore y defina el alcance de los ajustes con suficiente antelación: ajustes en el empleo, en la producción, en los precios, en sus gastos e inversiones, etc. etc.
5. Aprovechar el valor de las crisis. Gestione la crisis pensando en el valor que pueden representar para su empresa. Las empresas que saben superar las crisis salen enórmemente fortalecidas. Sus estucturas se hacen más resistentes, ganan conocimiento y están bien preparadas para beneficiarse de los períododos de expansión. Las crisis eleiminan competidores más débiles y dejan más mercado para aquellos que saben superarlas con éxito. Aproveche las crisis para fortalecer a su empresa. Corrija los errores cometidos y las debilidades de la empresa, trate de rodearse de un buen equipo de profesionales, fomente cambios y digiera innovaciones potenciales.